¿Qué son los meniscos?
- Dr. Luis Enrique Alemán

- 2 ene
- 2 Min. de lectura
Los meniscos son dos estructuras de cartílago en forma de media luna que se encuentran dentro de la articulación de la rodilla. Cada rodilla cuenta con un menisco medial y un menisco lateral.
Su función principal es:
Amortiguar el impacto entre el fémur y la tibia
Distribuir el peso corporal de manera uniforme
Brindar estabilidad a la rodilla
Proteger el cartílago articular
Gracias a los meniscos, la rodilla puede moverse de forma más segura y eficiente.

¿Cómo se lesionan los meniscos?
Las lesiones meniscales pueden ocurrir por diferentes motivos, entre los más comunes se encuentran:
Giros bruscos de la rodilla con el pie apoyado
Movimientos repetitivos durante actividades deportivas
Caídas o traumatismos directos
Desgaste progresivo por la edad
Cambios degenerativos en la articulación
En personas jóvenes suelen relacionarse con actividad física, mientras que en adultos mayores pueden aparecer sin un evento traumático claro.
Síntomas de una lesión de menisco
Los síntomas pueden variar según el tipo y la gravedad de la lesión, pero los más frecuentes son:
Dolor localizado en la rodilla
Inflamación o sensación de rigidez
Dificultad para flexionar o extender la rodilla
Sensación de bloqueo o atorón articular
Chasquidos o molestias al mover la rodilla
Inestabilidad al caminar o cargar peso
Ante la presencia de estos síntomas, es importante una valoración especializada.
¿Cómo se diagnostica una lesión de menisco?
El diagnóstico se basa en:
Interrogatorio clínico detallado
Exploración física de la rodilla
Estudios de imagen, principalmente resonancia magnética
Un diagnóstico preciso permite elegir el tratamiento más adecuado y evitar complicaciones.
Opciones de tratamiento para las lesiones de menisco
El tratamiento depende de varios factores, como la edad del paciente, el tipo de lesión, la intensidad de los síntomas y el nivel de actividad física.
Tratamiento conservador
En ciertos casos, especialmente en lesiones pequeñas o degenerativas, el manejo puede incluir:
Reposo relativo y modificación de actividades
Medicación para el dolor y la inflamación
Fisioterapia para fortalecer la musculatura
Uso temporal de soporte o rodillera
Tratamiento quirúrgico
La cirugía puede ser necesaria cuando:
El dolor persiste a pesar del tratamiento conservador
Existe bloqueo articular
La lesión afecta la estabilidad de la rodilla
El paciente requiere volver a actividades físicas demandantes
Actualmente, muchos procedimientos se realizan mediante artroscopía, una técnica mínimamente invasiva.
¿Qué pasa si no se trata una lesión de menisco?
Ignorar una lesión meniscal puede provocar:
Dolor crónico
Mayor desgaste del cartílago
Desarrollo temprano de artrosis
Limitación funcional de la rodilla
Por ello, el tratamiento oportuno es fundamental.
Una valoración adecuada permite definir el mejor manejo para cada paciente y proteger la función de la rodilla a largo plazo.
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